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Rosario

Santo Rosario de Nuestra Señora de Fátima

El Santo Rosario unido al mensaje de Fátima y a su jaculatoria tradicional.

Nota EPO: En Fátima no nació un conjunto nuevo de misterios distinto del Santo Rosario. La devoción propia consiste en rezar el Rosario tradicional según los misterios correspondientes, unido al mensaje de oración y conversión de Fátima y a la jaculatoria enseñada por Nuestra Señora a los pastorcitos.

El Santuario conserva esta jaculatoria en su forma española. Por respeto a la tradición, aquí se mantiene sin reescritura.

Guía rápida

Antes de comenzar

Tipo
Santo Rosario de Nuestra Señora de Fátima
Intención
Rezar el Santo Rosario en el espíritu del mensaje de Fátima: oración, conversión y paz.

Cómo se reza

Elige los Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos o Gloriosos según el día o la costumbre. En cada misterio se reza 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria. Después de cada misterio se añade la jaculatoria de Fátima:

¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas!

Oraciones tradicionales

Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Jaculatoria de Fátima

¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas especialmente a las más necesitadas!

Salve

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Nota final de EPO

Esta página conserva el Santo Rosario y la oración propia de Fátima como devoción recibida y transmitida por el Santuario. Las meditaciones de los veinte misterios permanecen en las páginas canónicas de Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos para evitar duplicaciones.

Acompañamiento espiritual de EPO

Meditación — El Poder de la Oración (EPO): En Fátima, el llamado a rezar el Rosario conduce a Cristo por medio de María y nos invita a la conversión, la reparación y la oración por la paz. Reza con sencillez, dejando que cada misterio de la vida de Jesús forme también tu propia vida.

Reflexión final

Al terminar, conserva en el corazón la petición que marcó el mensaje de Fátima: perseverar en el Rosario y ofrecer la oración por la paz y por quienes más necesitan la misericordia de Dios. El contenido tradicional de esta devoción permanece separado de este acompañamiento editorial de EPO.

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