Cómo se reza en la tradición de Lourdes
Se reza el Santo Rosario en su forma habitual: se anuncia el misterio, se reza 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y 1 Gloria. Se continúa con cinco misterios y se concluye con la Salve u otras oraciones marianas según la costumbre.
Invocación breve: Nuestra Señora de Lourdes, ruega por nosotros.
Oraciones tradicionales
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Nota final de EPO
Las meditaciones completas de cada misterio se mantienen en las cuatro páginas canónicas del Santo Rosario. Esta página documenta la devoción del Rosario vivida en Lourdes sin atribuirle una estructura que el Santuario no establece como distinta.
Acompañamiento espiritual de EPO
Meditación — El Poder de la Oración (EPO): Lourdes nos recuerda una oración humilde, perseverante y profundamente mariana. Al rezar el Santo Rosario, contempla a Cristo con María y presenta ante Dios tus necesidades sin convertir la oración en una exigencia, sino en un acto de confianza.
Reflexión final
Termina este Rosario con la misma sencillez con la que tantos peregrinos oran en la Gruta de Massabielle: poniendo la vida entera delante de Dios y confiando en la intercesión de la Virgen María. Este cierre es acompañamiento editorial de EPO y no modifica la forma tradicional del Rosario.